Cuando
camino por el bosque a la salida del colegio todo es feliz: hasta el olor a
caca de perro, de loco, a miados de gato que invade el trecho son felices. La
naturaleza y la tranquilidad son un favor de la sombra que se ha aposentado
desde la madrugada primaria en que te conocí y me enseñaste a amar. En la
pre-noche ese camino me lleva a la estación de buses, los moto ratones se
lamben por varios pasajeros y ofrecen sus servicios con penoso disimulo. El
semáforo es benevolente, da un poco más que el tiempo preciso para cruzar la
calle sin afanes.
Cuando
camino por el bosque de tu casa, a escondidas, recordándote, empiezo a sentir
el pellizco que me diste arriba de la tetilla que está al lado del corazón. Se
enardece el pellizco que pretendía ser éxtasis en mi tetilla,
congelada de sólo endurecida. Ahora, el pellizco es más que recuerdo y recojo los pasos de nuestro juego y
nos veo bajo el árbol más cercano a la esquina: cubriéndonos y descubriendo
nuestros sexos, masturbándonos, viniéndonos, mirándonos en contra-plano, en la
libertad líquida; los torrentes de libertad líquida se secan ahora en el prado
del andén a la orilla del conjunto de edificios oscuros.
En los caminos
boscosos, te recuerdo porque el viento no es el mismo, si es noche o es agua
que nos rodea o es sobre piedra sentados o sobre raíces de árbol aguantando
nuestro peso de pie en caída libre bajo mañanas boscosas o noches líquidas, son
tus ojos y sólo mis ojos los que parpadean viéndonos bajo la sombra que se ha
aposentado desde la mañana primaria, la madrugada primaria, la noche primaria
en que nos conocimos y aprendimos a amar, libertad líquida de nuestros cuerpos en función infinita.
El siguiente es un video-fragmento-ensayo de la obra
Huir y Ricardo, obra escrita y dirigida por Leonardo Cano, en la que actué hace unos años. En el siguiente orden cuelgo: afiche de la obra en esos días; luego un video ensayo de mí ensayando; y, después, un texto que fue escrito durante los
meses de montaje, varios días antes al estreno de la primera función en el
teatro Salamandra del Barco Ebrio.
Sobre el teatro
pos-morten de Leo Cano
Por, José Rodrigo
Valencia Zuleta
Me
desperté pensando en la obra. Tuve una idea acerca de cómo es el proceso creativo
que está llevando a cabo Leonardo y me levanté como un caucho para escribir y
poder explicármelo. La vaina que me asaltó al principio fue en que iría a
escribirlo: ¿papel?, ¿PC?, ¿un e-mail?, ¿un estado del face? Primero hice otras
cosas antes de empezar a desarrollar la idea: responder el mensaje de una amiga
que vive en Bogotá con la que poco nos escribimos; y, luego, responder otro a
Barraca Teatro que estaba invitándome a enterarme del festival y de sus
actividades sin saber que yo estaré ahí junto a ti dentro del festival en la
obra de Leo Cano.
El
trabajo de Leo Cano nos pide más seguridad de la normal. Los románticos se destacaban
por su nerviosismo, una intrepidez contradictoria. Y, algo así, estamos viviendo
ahora. Ser actores para un montaje artístico y teatral que se encuentra en
proceso de parto no es nada fácil. Es
hacer parte del engranaje del proceso de creación del artista. Tal vez, en la
idea clásica del montaje los actores llegan cuando el director ya tiene todo
solucionado y empieza a ubicar uno por uno los andamiajes de la obra que ha
decidido montar. En cambio ser actores para L. Cano, en este momento, es ser
parte de la instalación que él va desarrollando de forma intuitiva. Es lo que
llamo proceso pos-morten para el montaje
de una obra pos-moderna, clásica en sí misma; y, sin embargo, moderna y
vanguardista en el uso de su propio andamiaje. En palabras del mismo Cano: una obra análoga pero digital como es mi teatro.
Nosotros
dos venimos a cuento como Alicia en la caída por el agujero. Infinidad de
objetos caen o se ven encarnados a las paredes del mismo agujero. Este, no es
otra cosa que las entrañas cerebrales de Lewis Carroll. Lo que para nuestra
experiencia resultamos siendo como Alicia pero en compañía y enamorados; más los
objetos que caen, al tiempo que nosotros en la convulsión; más los que están encarnados
a las paredes del mismo agujero, que son los otros elementos utilizados por L.
Cano en su proceso; y, las entrañas
cerebrales por las que estamos cayendo no son otras que las del
dramaturgo-director-actor que se encuentra en la mitad del rito de creación. Algo
así como el centro de la espiral: teniendo en cuenta que para la caída libre él
nos ha ido preparando pasándonos el paracaídas con el preaviso para el momento
del salto. Y, es claro que sentiremos el vértigo al momento de lanzarnos.
Cuando
veo desde mi extrañeza el proceso de Cano para parir la obra, tengo en cuenta:
primero, la edad de su obra Huir y Ricardo que data más o menos de unos tres
años atrás. Su escritura terminó hace dos años y concluye en un texto
fragmentario que es, en resumen, la
memoria de un instante. Y, aclaremos que para el caso, es la memoria de muchos
instantes concatenados junto a procesos históricos (políticos, sociales y
culturales) que deambulan alrededor de las crisis del artista y del país en el
que vive -Colombia. El resultado primero en estado dramatúrgico será el de una
obra de teatro documental ecobiográfica, que traduciéndote, es una obra con
hechos históricos tanto ficcionales como reales directamente relacionados con
el dramaturgo y la nación en la que vive.
Ese
es el primer momento de la muerte dentro del proceso de montaje de la obra. Desde
allí, ya aparecías de algún modo en la cabeza del artista, como intuyéndote: no
te conocía pero te veía para su montaje en flashes como de advertencia para
seguir la ruta del proceso creativo.
Los
otros dos momentos están asociados, 1. con el proceso de montaje y dirección: momento
convulsivo que vivimos ahora en caída libre; por eso la sensación de vacío
junto a la placebo, placentera pero tensionante, alucinante, vibrante; y, 2. La
tercera parte del proceso pos-morten: la primera función o estreno de la obra
artística, que será tanto de muerte como de iniciación. Ese día el trabajo de
parto de Cano estará en su clímax y vendremos al mundo en el escenario mismo,
paridos y cubiertos con la viscosidad de la placenta que nos ha protegido todo
este tiempo desde que Leo empezó a dirigirnos en las lecturas, trabajos de
mesa, memorización del texto, etc.
Yo
mismo me siento viscoso, la sensación en el pecho que me tiene ansioso y me ha
quitado el sueño por completo. El proceso pos-morten de una obra teatral
posmoderna tiene un carácter convulsivo e intuitivo y te vota al mundo en los
momentos menos esperados aun sabiendo que el momento de estreno se acerca. Esa
es la sensación de estos días. La de estar dentro de las cavidades del artista,
manifestarse desde adentro con ciertos movimientos, palmadas, puños, debido a
la estrechez del lugar y a que somos dos dentro suyo. Algo así, como venir a
nacer pasionales en el ejercicio mismo que nos pide Cano para la interpretación
que a su vez nace desde nuestras entrañas, porque es desde allí que él habla y
crea, y sólo desde allí puede enseñarnos a hablar y a recrear su propio
lenguaje.
Nos
unimos en este reto y escuchamos su llamado a la aventura, la estamos viviendo
juntos y llegaremos juntos a la meta. Él mismo lo sabe, por lo que sabe que
dentro de poco romperá fuente.
Pd.:
Cano, en algunos momentos del texto ha sido inevitable utilizar palabras que
están relacionadas con tú obra Huir y Ricardo. Se encuentran señaladas en
cursiva.
Policromía.
Libros Independientes, es la marca
editorial de los libros de poesía, cuento y de otros géneros, que me propongo
auto-editar. El contenido del libro actual es poesía e ilustración, son un
total de 11 poemas, que componen el libro RITOS DE INICIACIÓN Y SANACIÓN. Este es el primer libro de
la marca que ya cuenta con los derechos reservados y su respectivo ISBN.
Posteriormente,
será muy interesante dar marcha al proyecto editorial de POLICROMÍA. Libros
Independientes. Pienso en la realización de un proyecto en el que se
den todas las posibilidades de creación a conveniencia de la personalización
del libro, y así, convertir el ejercicio literario en una de las fases del
proceso creativo en el que el artista o productor tiene los sentidos puestos en
su proyecto: idea, creación-transformación, escritura, ilustración, edición
textual, edición gráfica, digitalización, impresión, distribución u otros.
A continuación encontrarán video del proceso de costura que tuvo el libro en colaboración de mi Tío en la máquina de coser de mi abuela. Los primeros ejemplares del libro fueron impresos pensando en la participación de la Feria de Fanzines SUBTERRANEA / FERIA DE GRÁFICA Y PUBLICACIONES INDEPENDIENTES el 10 y 11 de Octubre en el Museo de Arte Moderno La Tertulia.
En esta vida he contado con muchos maestros.
Entre ellos Elber, Tío de mí, formador y educador de mí.
Querido Señor! Querido Tío!
Un Pelado contento escribiendo en mi máquina de escribir.
Les presento la portada de mi primer libro de poesía
"Ritos de Iniciación y Sanación".
Ritos de iniciación y sanación, es un libro que a modo de diario cuenta diferentes momentos de mi época universitaria que no necesariamente me describen sino que buscan contar una experiencia sensible frente al mundo. Son textos poéticos del 2011, que conocen la luz sólo hasta hoy, que empezaré a mostrar con el apoyo de ilustraciones que acompañan el libro que cuenta con 13 poemas en total.
Portada del Libro Ritos de Iniciación y Sanación
Ilustrada por, José Vazul
Ha sido un proceso maravilloso como nunca llegué a imaginar. Que se fue dando de forma natural con la intención de dar a conocer mi escritura como parte de mi proyecto de vida. Por eso me puse a la tarea de editar, ilustrar y diseñar, de la mano de Leonardo Rincón, que ha dado un aporte muy importante para el proceso creativo.
El libro ya paso el proceso de registro de derechos de autor y de legalización frente a la Camara Colombiana del Libro y ahora el anhelo es darlo a conocer a mis allegados, conocidos, amigos y familiares.
La idea que nace con Ritos, es un proyecto que cobrará valía si así lo amerita, y ese es mi anhelo real y sincero, que he llamado POLICROMÍA Libros Independientes, por medio del cual me propongo editar mis textos, ilustrarlos, publicarlos, imprimirlos, rotarlos digitalmente y encontrarme con las posibilidades pertinentes de divulgación para cada una de las publicaciones que de ahora en adelante desarrolle. En Ritos, por ejemplo, encontré la posibilidad de ilustración, diagramación, grabación de audios y posiblemente de video, entendiendo cada una de esas tareas como un proyecto diferente que se alimenta de la obra principal escrita.
En la entrada anterior publiqué el primer poema que aparece en Ritos, que se llama Noviembre y que fue escrito el 11 de abril de 2010. Es el inicio del poemario que a modo de Diario me inicia en esta labor poética y literaria. Posteriormente, estaré publicando otros de los poemas que contiene el libro y debo decir que algunos de ellos tal vez hayan sido leídos por algunos de ustedes pues en su momento fueron publicados en este mismo blog ya varios años atrás.
Para mí es una novedad este ejercicio, es una iniciación en todo sentido y de verdad siento que parte del proceso de escribir en mi vida, de mi vida y la de los otros, empieza a buscar el imaginario de los otros para ser parte de.
Como que estaba
invirtiendo en muchas probabilidades.
Y voy tomando
conciencia de una nueva voz
que me recuerda la
necesidad de resolver un pendiente.
Un asunto que debe
enviarse como URGENTE para que sea revisado ipso
facto.
No es una cuestión de
impaciencia. Es sólo que se ha dejado pasar ya muchas veces. Tan solo se
necesita colaboración para su comprensión, es decir. No se le va a decir que no
a otra cabeza colaboradora. Ese servicio ni costoso saldrá. De ser necesario,
pues que cobren el favor; igual si no hay plata se le paga con abrazos; o, se
me caerá la cara de vergüenza por no poder acarrear con semejante favor tan
lleno de corazón.
¿Qué será aquello que
olvido y meto al bolsillo como si fuera el empaque de un cofee de light?
Intento cambiar el cigarro por las gomitas; y, en el transcurso del día, el
primer impulso me gana haciéndome olvidar mi cometido.
Algo me dice
que debo ser el Teseo
que salva a su Ariadna:
dormir consciente,
vivir consciente,
propiciar el cambio,
trascender dejando atrás lo que debe estar allá.
¿qué será?
¿Algo urgente?
Demore lo que demore el
descenso,
haré todo lo que sea
necesario para recuperarlo.
En eso estoy,
no por profundo voy a
cansarme,
aún más cuando mi mayor
responsabilidad
SOY YO MISMO.
Me
cago de la risa con la pendejada del minotauro.
El niño, creó hermosos elefantes que la protegieran del hurto
Durante eternidades vagaron y encontraron puentes en el camino, oasis como umbrales, proféticos sueños en los que su anciano abuelo danzaba al rededor del fuego.
Cuando terminaron la travesía
El niño y su alma volaron a otros mundos.
Un noble dragón apareció esa misma mañana,
para secar su sudor, lavar sus pies,
regó su piel con múltiples esencias y le devolvió la luz de su origen.
En el mundo real conservó su corazón de
mutante
y fortalecido aprendió a combatir a otros monstruos.
Cabalgó en jirafas que se alimentaron de jazmines
y aprendió a vivir el sueño terrestre. Tomado del libro inédito: Email, Estados y otras Costuras. José Vazul.